NVMe y SSD son dos términos que suelen usarse como si fueran lo mismo, pero en realidad no lo son. Esta confusión es muy habitual cuando se va a comprar un ordenador nuevo, ampliar el almacenamiento o mejorar el rendimiento de un equipo que ya tenemos.
Antes de entrar en comparaciones, desde Borax creemos que lo más importante es aclarar qué es exactamente un SSD y qué es NVMe, porque ahí nace toda la confusión. No es una cuestión técnica sin importancia, sino la clave para elegir bien, optimizar el rendimiento del ordenador y evitar compras innecesarias al actualizar un equipo.
¿Qué es un SSD y qué es un NVMe?
Vamos al grano:
- SSD (Solid State Drive) es un tipo de disco de almacenamiento que guarda los datos en memoria electrónica, sin piezas mecánicas. Esto hace que sea mucho más rápido, silencioso y fiable que los antiguos discos duros tradicionales, los llamados HDD.
- NVMe (Non-Volatile Memory Express) no es un tipo de disco distinto, sino una tecnología de comunicación. Dicho de forma sencilla, NVMe es la forma en la que el disco se comunica con el ordenador para mover los datos lo más rápido posible. Está diseñada específicamente para aprovechar la velocidad de la memoria moderna y evitar los límites de tecnologías más antiguas.
Por eso SSD y NVMe no son conceptos opuestos. Un NVMe siempre es un SSD, pero no todos los SSD utilizan NVMe. La diferencia está en cómo se conectan al equipo y en la velocidad que pueden alcanzar. A partir de aquí es cuando tiene sentido comparar rendimiento, usos y decidir cuál te conviene más según tu equipo y lo que vayas a hacer con él.
NVMe vs SSD: diferencias clave
Cómo funciona un SSD tradicional
¿Qué cambia realmente cuando pasas de un disco duro de los de antes a un SSD? La respuesta corta: todo va más rápido. Con un SSD:
- El sistema arranca en segundos
- Los programas se abren casi al instante
- El equipo es más silencioso y estable
El cambio merece la pena y se nota desde el primer minuto. Además, al no tener partes móviles, es más fiable y sufre menos con golpes o vibraciones. Por eso sustituir un HDD por un SSD es una de las mejoras más efectivas que se pueden hacer en un ordenador.
NVMe como tecnología de alto rendimiento
Entonces, si el SSD ya es rápido ¿por qué existe NVMe? Porque había margen para ir mucho más rápido.
NVMe es una tecnología pensada para eliminar los límites de los SSD tradicionales y aprovechar al máximo la velocidad de la memoria moderna. No cambia lo que es el disco, cambia cómo se comunica con el ordenador. ¿El resultado? Menos esperas, mejor respuesta en tareas exigentes y un rendimiento más alto cuando el equipo trabaja de verdad.
Esto se consigue gracias a que los discos NVMe usan PCIe, que es mucho más rápido que SATA (SSD). Es como pasar de una carretera comarcal a una autopista de varios carriles.
¿Cuándo se nota de verdad?
- Copiando archivos grandes
- Trabajando con muchos datos a la vez
- Usando programas pesados o multitarea intensiva
En usos básicos la diferencia puede ser pequeña, pero en trabajos exigentes el salto es evidente.
Casos de uso: ¿SSD o NVMe?
Llegados a este punto, la pregunta ya no es cuál es mejor, sino cuál necesitas tú. La diferencia entre SSD y NVMe se nota sobre todo cuando el uso del equipo lo exige. En otros casos, pagar más no va a suponer una mejora real en el día a día.
Uso doméstico y oficina básica
Si utilizas el ordenador para navegar por internet, trabajar con correo electrónico, documentos, hojas de cálculo o programas habituales, un SSD tradicional es más que suficiente.
En este escenario:
- El sistema arranca rápido
- Los programas se abren sin esperas
- La experiencia es fluida y estable
Trabajo profesional y multitarea
Cuando el ordenador se utiliza de forma intensiva, con varios programas abiertos a la vez o tareas que mueven muchos datos, el NVMe empieza a tener sentido.
Aquí se nota especialmente en:
- Copia y gestión de archivos grandes
- Uso simultáneo de varias aplicaciones exigentes
- Flujos de trabajo continuos sin pausas
Gaming y creación de contenido
En juegos, la diferencia entre SSD y NVMe no suele afectar a los FPS, pero sí a otros aspectos como los tiempos de carga o la gestión de archivos pesados. En creación de contenido, el impacto es mayor. NVMe resulta especialmente interesante para:
- Edición de vídeo y fotografía
- Diseño gráfico y modelado
- Proyectos con muchos archivos o datos pesados
Cómo elegir entre NVMe y SSD según tu equipo
Preguntas clave que debes hacerte:
- ¿Mi equipo es compatible con NVMe o solo admite SSD SATA?
- ¿Para qué voy a usar realmente el ordenador en el día a día?
- ¿Trabajo con archivos grandes o tareas exigentes de forma habitual?
- ¿Voy a notar la diferencia o es solo una mejora sobre el papel?
- ¿Prefiero invertir en más capacidad o en más velocidad?
- ¿Mi presupuesto justifica el salto a NVMe?
Si estás pensando en actualizar tu ordenador o necesitas asesoramiento para escoger entre SSD y NVMe, en Borax te ayudamos a tomar la decisión correcta y sacar el máximo partido a tu equipo.